El
siguiente paso es la comprobación de la titularidad del cliente
por parte de la entidad emisora de la tarjeta, ya sea por medio de
una llamada automática al teléfono móvil del
cliente, mediante la solicitud del número secreto del cliente
o por cualquier otro método seguro de identificación
que elija la entidad emisora de la tarjeta. Finalmente, si el cliente
es identificado, se procesará la transacción de compra
de forma segura.
La implantación de este nuevo servicio no supone ningún
cambio ni modificación en la gestión habitual, aunque
será necesario que siga asegurándose en el momento de
entregar los artículos de que la persona que los recibe es
efectivamente el titular de la tarjeta con que se realizó la
compra (solicitud de documento identificativo y tarjeta de crédito).
También deberá guardar la documentación que acredita
que ha realizado la entrega a la persona adecuada. Todo ello, con
la finalidad de conseguir un entorno más favorable para el
comercio electrónico.